¡cuidado con el pan que comemos!
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Exageradas dosis de bromato de potasio en harina
HUGO OLIVARES E. |
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¡Ojo con pan que se come! |
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El pan nuestro de cada día podría ser el principal responsable de las diversas enfermedades cancerígenas registradas en el país, ya que los Ministerios de Salud y Comercio no ejercen un control efectivo del Bromato de Potasio, una sustancia eliminada en los grandes mercados del mundo y recientemente en Colombia.
El Bromato de Potasio (KBrO3), una sustancia utilizada para mejorar la consistencia y el tamaño de la masa del pan al agregarlo como aditivo a la harina, y también como oxidante en otros alimentos y algunas bebidas como la cerveza, quedó "estrictamente prohibido" en Colombia la semana pasada, por demostrarse sus efectos fulminantes.
Esta determinación fue adoptada por el Ministerio de Salud de ese país tras conocer los "efectos cancerígenos y mutagénicos de la sustancia", según reza la resolución 1528 de esa entidad.
EXAGERADAS CANTIDADES AQUI
Sin embargo, esta orden no es nada nueva. Desde que fue patentada la fórmula química del Bromato de Potasio en Estados Unidos, como un "mejorador del pan", se ha demostrado sus efectos nocivos y en Nicaragua se utiliza en "cantidades desproporcionadas", según informes oficiales que descansan en manos del Instituto Nicaragüense de Apoyo a la Pequeña y Mediana Empresa (INPYME).
Ermis Morales, líder del sector panificador, señaló que a nivel centroamericano los Ministerios de Comercio han acordado permitir el uso de esta sustancia entre 40 y 60 Parte Por Millón (PPM), la unidad de medida que le autorizan aplicar a los distintos molinos que preparan la harina.
Sin embargo, según estudios realizados en los laboratorios nacionales, que el mismo Morales ha notificado oficialmente al INPYME, esta sustancia se encuentra en cualquier bollito de pan entre el 80 y 90 PPM.
"Esta denuncia cualquier laboratorista la puede confirmar haciendo sus pruebas porque todavía hoy se puede verificar y hasta obtener índices mayores".
DENUNCIA HACE 8 MESES
"Los panificadores lo denunciamos ante el INPYME para que después no se diga que nosotros estamos utilizando este aditivo, ya que son los molinos quienes preparan la harina y la integran como oxidante en el pan", dijo Morales, al explicar que ese documento desde hace ocho meses "duerme el sueño de los justos".
El KBrO3, es una sustancia inorgánica compuesta por un átomo de potasio, uno de bromo y tres de oxígeno, patentada como mejorador del pan en 1914 en Estados Unidos.
De acuerdo con una investigación realizada ese mismo año en la Universidad de Pittsburgh, "la sustancia tiene una notable capacidad para mejorar la consistencia del pan gracias a su efecto oxidante sobre la harina", pero dos años más tarde, la misma entidad comenzó a cuestionarla por tres razones, las mismas que señalan la FAO, OPS, OMS, Comunidad Europea, MERCOSUR y varios organismos de asistencia médica.
"Su manipulación física es extremadamente peligrosa debido a su capacidad para producir combustión espontánea y explosión, su gran parecido con el azúcar y la sal favorece la intoxicación accidental y -finalmente- la sobredosis produce vómito, diarrea, metahemoglobinemia, depresión del sistema nervioso, daño renal irreversible, efectos mutagénicos, destrucción de la vitamina B1 y la niacina, inhibición de la disponibilidad del hierro y degradación del ácido fólico".
DESCUBRIMIENTO EN 82
A pesar de este serio cuestionamiento, el compuesto continuó siendo utilizado sin ninguna regulación por los panaderos de todo el mundo hasta el 1982, año en que el científico japonés Yuki Kurokawa demostró que esa sustancia provoca cáncer en ratas experimentales en un período de tiempo relativamente corto y con cantidades de exposición cercanas a las empleadas en el pan y la harina.
Este descubrimiento cambió radicalmente la historia del compuesto y convirtió a Japón en el primer país en regular su utilización.
El efecto cancerígeno del compuesto fue reconocido por la Agencia Internacional de Investigación para el Cáncer en 1983. Ese mismo año, la Fao y la OMS propusieron no permitir concentraciones mayores de 75 miligramos por kilogramo de harina.
Dos años después la Health and Welfare Agency de los Estados Unidos bajó el límite máximo a 50 miligramos y propuso incluir el Bromato de Potasio en la lista de las sustancias prohibidas para el consumo humano.
PROHIBIDO TOTALMENTE
En 1989, la Comisión de Salud de la Comunidad Europea prohibió totalmente su uso en los alimentos, decisión secundada por la FAO y OMS en 1992, recomendada también a todos los países miembros.
Lo que terminó de sepultar al KBrO3, fueron los estudios realizados por el Comité Mixto FAO-OMS en 1994, quienes indicaron en sus conclusiones que el Bromato de Potasio, además de lo ya señalado, también produce tumores en las células renales, las células peritoneales y las células foliculares de la tiroides.
Según registros de la FAO, solo unos 15 países en el continente americano actualmente autorizan la utilización de esta sustancia, entre ellos destacan: Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua, Costa Rica, Panamá y México.



